3, 2, 1… Marca personal

3, 2, 1… Marca personal


Estuve leyendo en las últimas semanas algunos artículos sobre marca personal. Y me he entretenido también estos días haciendo escala en desiguales vídeos de youtube, o asistiendo a #InspiringTalks que encontraban precisamente en este concepto de la marca personal su plato principal o al menos interesante guarnición. Permanezco atento, aprendiendo virtual o presencialmente, y mientras voy cazando tips en el mundo real siguen por supuesto explotando todos esas brand-stars del trap, despuntando los grandes CR7s del deporte global, abrazándose al éxito y a su cuidada imagen emprendedores, influencers y líderes políticos, o marcando la diferencia en conferencias y foros algunos ponentes brillantes con copyright.

Intento hacer inmersión, quiero decir, en el personal branding. Y más allá de enseñanzas, algunas dudas o posibles mandatories, todo este proceso en el que me hallo termina llevándome siempre a tres categorías, a tres reflexiones generales que me parecen las más importantes. Éstas:

Uno, la metafísica.

El hombre inventó el marketing, aunque a menudo parezca en el mundo de hoy que el marketing inventó al hombre. Tanto es así que convivimos con naturalidad con esta etiqueta, “marca personal”, que emparenta un sustantivo bastante finito-contable-artificial-producto-creado-sintético con un adjetivo casi trascendente, o al menos más complejo-profundo-creador-cultural-inteligente. En este aspecto no deja de ser paradójico creo yo que a menudo nos obsesionemos con darle sentido y rumbo a nuestra vida (personal, profesional o ambas) resumiéndonos solo en un logo, en un distintivo o claim, en una marca reconocible del mercado. El mkt de nosotros mismos debería ocupar el 25% de lo que somos en realidad, no mucho más, porque ningún posicionamiento es tan bueno y tan profundo como para resumir a una persona. ¿No creéis? Podemos trabajar nuestra marca personal, por supuesto, pensar y proyectar los atributos que pueden posicionarnos en el mercado, pero marca personal no es proyecto vital. O si queremos que lo sea tal vez deberíamos buscar entre todos una etiqueta más grande, porque nuestra vida debería valer más que Bonduelle, Esmara o El Ganso. Las palabras medianas (como “marca”) no deberían servir -pienso- para las cosas muy grandes (como “persona”).

Dos, el relato.

Que levanten la mano todos los que piensan que la comunicación es la última etapa, el maquillaje final, la guinda, el desenlace in extremis de la serie HBO, ese momento en el que después de haber realizado todo el trabajo decidimos cómo envolvemos el producto para regalo, cómo se lo contamos a los demás, cómo lo presentamos para que el market y el business sean benévolos y generosos con nosotros. Los que han levantado la mano, están suspensos. Los que no, es decir los que piensan que trabajar en la comunicación final de un proyecto, idea o persona es en realidad construir al completo ese proyecto, idea o persona, están aprobados. Porque lo que muchos llaman storytelling es una clave decisiva para mí: no en vano, a mi modo de ver el único camino está en pensar con ambición y realismo qué relato queremos ser… y trabajar después mucho hasta lograrlo. Es solo una opinión, claro, seguramente equivocada.

Tres, la heterodoxia.

Copia a los demás. Busca modelos de éxito y plagia. Seguro que tú eres idénticamente igual que otro, y por tanto tu éxito ha de ser parecido al suyo. Hazte un hueco en instagram siendo igual que ese instagrammer… pero tú con perilla o el pelo recogido. Sigue al pie de la letra estos 5 tips, los 10 mandamientos de X, los 25 secretos que debes saber para ser Y. Cumplir tus objetivos, por muy complejos que sean, tiene que ser sencillísimo, ya lo verás, basta con seguir los manuales y tutoriales de un millón de personas iguales en youtube. Sigue la ortodoxia de la Red, del entorno, del ecosistema. Haz lo fácil. Eso o por el contrario no hagas demasiado caso de lo que veas, de lo que te digan, de las fórmulas mágicas con que te bombardeen. O sea piensa más bien en ti, en lo tuyo, en lo que tú querrías o necesitas, en tu heterodoxia. A mí vas a tenerme a favor si escoges la opción b: porque yo veo el mundo como una suma de maravillosas heterodoxias.

PD nº1: Resumiendo, 1 no maximicemos el poder sanador absolutista del personal branding, 2 tratemos por favor con respeto a Miss Comunicación, 3 entendamos la vida como algo más retador que copiar a otros y tomar atajos.

PD nº2: Est3 artículo no acaba aquí, tengo que hacer más inmersión, aprender más; sigo teniendo muchas dudas.

SOBRE EL AUTOR

Nacho Ibernón es dircom de CB Food&Beverage. Habitó durante casi 20 años en una gran marca del audiovisual, CANAL+ (hoy MOVISTAR+ de Telefónica). En 2018 fue director de comunicación en la agencia creativa de comunicación, eventos y RRPP Pelonio Comunicación. Hoy Nacho es director de comunicación de un proyecto maravilloso -como dice- que combina emprendimiento, gastronomía, lifestyle y grandes historias que contar. Además, en paralelo a su actividad profesional siempre ha querido sumar aún más Comunicación a su perfil; y lo logró gracias a muchos retos MUY diversos. Su declaración de intenciones tiene mucho que ver con seguir creciendo a futuro, aportando en este fascinante territorio (mutante) de la Comunicación.

CURSOS EN FOXIZE SOBRE MARCA PERSONAL

Imagen de cabecera de Ryan McGuire en Pixabay

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